Una pareja de ancianitos acababan de contraer nupcias, ambos pasaban los 70 años, pero como dicen: para el amor no hay edades. Tan pronto se encontraron dentro de la habitación del hotel el señor invita a su pareja a sentarse junto a él en la cama. Una vez juntos comienza a mover los dedos de su mano derecha frente al rostro de su amada. -¿Qué pasa, me quieres hipnotizar? -¡No!, ¿cuál escoges? Colaboración de Gabriel Nuñez de León, Gto., México. |